Lo establecido en cap. II y cap. I de la Crónica: primera raza inteligente de Eleina, creada por Arcazet (Dragón Blanco) y Aedith (Dragón Dorado) durante la Edad del Surgimiento; habitan Elvandor, pequeño continente al oeste de Valdrinia, surcado por el Torrente Arcano; inmortales en longevidad; natalidad bajísima; gobernados por un Consejo de Ancianos Magos.
Lo que añade esta expansión:
La Edad del Surgimiento no se inauguró con los Altos Elfos: se inauguró en los Altos Elfos. Cuando Arcazet trazó el Torrente sobre Elvandor y Aedith lo prendió con su luz, lo que despertó a los pies del primer río arcano fueron catorce figuras — Los Catorce Despiertos, el linaje fundacional. No son mito; sus nombres aún se recitan en el Consejo, una vez por generación, en voz alta y por orden de nacimiento: Aelorion, Calariel, Eryndor el Quieto, Faelion-Vae, Galadir, Kaelion del Velo, Lorindor, Sylvarion, Thalion, Valandor, Aelindra, Faelith-Vae, Galindria, Sylvindra.
La Primera Estirpe — la única nacida sin cuerpo. Los Catorce fueron pronunciados por la propia Aedith: fueron, literalmente, cantados a la existencia por la diosa dorada al borde del Torrente. Esa fue la única generación nacida así, sin gestación ni cópula. De los Catorce en adelante, la reproducción Alto Elfa es carnal, pero como ningún humano la concibe.
El acto de procrear. Cuando dos Altos Elfos deciden tener un hijo, se recluyen en una cámara de la Torre del Nombre Pronunciado o de su Torre familiar durante días seguidos — entre cinco y nueve, según el equilibrio que ambos hayan acordado. La cópula no es solo cuerpo: integra a la vez música compartida, filosofía recitada en alternancia, comida ritual, baño en agua tocada por el Torrente, lectura en voz alta, silencio mensurado, y unión carnal en pulsos largos. Todos los sentidos tejiéndose con todas las facultades. Un Alto Elfo no se reproduce con prisa: se reproduce con la totalidad de sí.
Porque ambos lo deciden plenamente y porque el acto no admite distracción ni urgencia, la fecundación ocurre siempre a la primera, salvo interrupción externa. Cuando algo rompe el cerco — invasión, urgencia política, llamada del Consejo — el ciclo se desordena y debe reanudarse desde el principio meses después. Por eso ningún Alto Elfo procrea en tiempos de guerra cercana.
La intensidad del placer. Lo que un Alto Elfo siente en estos días no admite traducción. Multiplican el placer humano por el número de sentidos y facultades que están integrando a la vez, y le añaden la presencia tácita de los dioses (Arcazet y Aedith asisten al pacto, según la teología; sus dragones se sienten en la habitación). El resultado es un estado tan absoluto que un Alto Elfo que ha pasado por él lo recuerda como uno de los tres o cuatro eventos definitorios de toda su vida inmortal.
Y sin embargo — paradoja exquisita — no lo anhelan. Un Alto Elfo que nunca ha procreado no echa de menos el acto: no se obsesiona, no fantasea, no busca, no lo necesita. La integración total de su conciencia permite vivir entero sin él. Cuando ocurre, ocurre por decisión consciente; nunca por deseo acumulado. Esto desconcierta a humanos y silvanos por igual.
Por qué se decide. Un Alto Elfo nunca procrea por razón egoísta — ni por querer descendencia, ni por hacer linaje propio, ni por placer anticipado. Solo hay dos motivos legítimos:
El amor élfico. Y aquí está el riesgo enorme. Cuando un Alto Elfo se enamora, lo hace para siempre. El enamoramiento élfico es estado del alma, no del ánimo: una vez instalado, se integra al Nombre Verdadero del elfo y ya forma parte de quien es. No se "supera". La pérdida del amado — por muerte, por El Partir, por la rarísima traición — conduce a uno de tres caminos:
El Consejo trata estos casos con extrema delicadeza; el Asiento del Aliento suele asignar a un Hermano del Nombre como compañía silenciosa durante el primer siglo de duelo. Nadie le habla del perdido si él no lo nombra primero.
El don del Nombre Verdadero. Tras el nacimiento, el niño debe ser Pronunciado (ver § VI). Aquí entra el don del Nombre Verdadero: capacidad rarísima, transmitida irregularmente y poseída actualmente por menos de un centenar de elfos vivos, casi todos cerca del Consejo. Quien tiene el don percibe el Nombre Verdadero del recién nacido y lo canta durante semanas o meses, completando al elfo en su existencia. Sin Pronunciamiento, el niño viviría — pero quedaría siempre, en eltharin, aelin-luath, "nombre flotante", un ser incompleto que no encontraría su sitio en el Torrente. Por eso los nacimientos sin don disponible se posponen hasta que un poseedor pueda viajar. Es la única razón por la que un Quensari poseedor del don es llamado de vuelta a Elvandor a media embajada.
Las dos escisiones. Hubo dos en la historia élfica, y los Altos Elfos las recuerdan de manera radicalmente distinta:
"Cuando un Alto Elfo y un Elfo Oscuro se cruzan en territorio neutral, no se atacan. Se miran un segundo más de lo necesario y siguen. Lo que arde dentro no se llama odio — se llama estaba escrito de otro modo." — Apunte de Lorindor el Joven, embajador en Bisak
| Rasgo | Descripción |
|---|---|
| Piel | Marfil pálido con un tono interior cálido, como visto desde dentro por una vela. En los Altos Elfos muy ancianos, casi traslúcida — se les ven las venas en las sienes y la luz del Torrente brilla bajo la piel del pecho cuando canalizan. |
| Ojos | De colores intensos, raramente repetidos entre dos elfos vivos. Pupila redonda, perfectamente proporcionada. Los iris reaccionan a la magia: ante un conjuro propio se les dilatan; ante uno hostil se les contraen tres parpadeos antes de que la lengua humana lo perciba. |
| Pelo | Liso, fino y casi siempre claro — rubio en todas sus variantes, plateado, blanco. Los nacidos durante eclipses suelen tener pelo cobrizo o rojo, considerado señal de don del Nombre Verdadero. El negro es rarísimo y reservado a los nacidos en torres oscuras del consejo. |
| Estatura | Entre 1,80 y 1,95 m los hombres; 1,70 a 1,85 las mujeres. Constitución esbelta, no frágil. Los Altos Elfos guerreros desarrollan una musculatura larga y enjuta que recuerda más a un acróbata que a un soldado humano. |
| Marcas natales | A diferencia de los Elfos Oscuros, los Altos Elfos no se marcan. Llevan anillos delicados de plata, electrum o oro que identifican la torre de estudio, el oficio y la generación. Quitarse los anillos en público es declarar exilio voluntario. |
| Voz | Clara, modulada, con tendencia natural al canto. Un Alto Elfo nunca grita — el canto es su forma extrema. Su voz hablada se entiende a 50 m sin alzarla. |
| Olor | Limpio, ligeramente floral, con un fondo metálico tenue (el Torrente filtrado por la piel). Inconfundible para razas sensibles: un perro huele a un Alto Elfo a treinta pasos contra el viento. |
Esperanza de vida: inmortales en sentido estricto — el cuerpo no envejece. La mayoría de los Altos Elfos vivos hoy nacieron en los primeros siglos de la Edad del Surgimiento y han presenciado el levantamiento y la caída de imperios humanos enteros sin levantarse del mismo asiento. La frase común entre ellos: "No nos mata el tiempo; nos cansa." (Ver § VI · El Partir.)
El Eltharin es el élfico clásico, lengua madre del Umbralin oscuro y del Talindrel silvano. Para los Altos Elfos no es una lengua: es el orden del mundo dicho en voz. Cuando Arcazet enseñó a hablar a los Catorce, la lengua y la realidad nacieron simultáneas. De ahí su obsesión por la precisión del nombre.
| Eltharin | Significado | Notas |
|---|---|---|
| Aen | Sangre, en su sentido vital | (contrasta con sse umbralin, sangre derramada) |
| Lor | Memoria, especialmente la cantada | Raíz de Loremaster, Lorindor, cantar-de-lor |
| Vae | Sabio, conocedor que ya no busca | Honorífico postpuesto |
| Sireth | Torrente, corriente, río arcano | Más amplio que "río" — incluye el flujo del tiempo |
| Quen | Habla diplomática, palabra dada | Raíz del oficio de embajador, Quensari |
| Cal | Crepúsculo, instante entre dos estados | Importante en danza marcial: Calariel (espadachín del crepúsculo) |
| Aelin | Nombre verdadero, identidad ontológica | Solo lo pronuncian quienes tienen el don |
| Aenarion | "El que recuerda con la sangre" | Honorífico de loremasters mayores |
| Tar | Alto, elevado | Raíz original (los Oscuros lo invierten en tarr) |
| Eldar | El propio pueblo élfico, sin distinciones | Incluye a Silvanos y, doloridamente, a Oscuros |
No hay impedimento cultural para que un no-elfo aprenda Eltharin de los Caminos — al contrario, los Altos Elfos lo enseñan con paciencia infinita, casi pedagógica, a quien lo solicite con respeto. Hablar Eltharin a un Alto Elfo dispone +10 en cualquier tirada social inicial. Sin embargo, el Eltharin del Canto y el del Concilio son inaccesibles para no-elfos: la primera por requerir oído absoluto modulado en la infancia; la segunda por no abrirse a nadie sin permiso del Consejo (que jamás se ha concedido).
Los Altos Elfos veneran a los siete dragones del panteón positivo, encabezados por su pareja creadora:
A diferencia de los Heresíarcas oscuros, los sacerdotes Altos Elfos no son una casta cerrada. Cualquier elfo puede dedicar siglos al sacerdocio y luego abandonarlo para volver a la magia o la música. Las dos ramas principales:
No hay obligación de celibato. No hay obligación de silencio. Sí hay obligación de cantar al menos una vez por día público — un sacerdote que no canta en cuarenta días pierde su seña.
Lo establecido: gobierno por Consejo de Ancianos Magos. Lo que añade esta expansión: el Consejo es estrictamente el Consejo de los Nueve, y la sociedad se articula en doce Torres del Torrente que envían maestros a ese consejo.
Nueve asientos vitalicios. Cada uno se llama por su función, no por su ocupante:
| Asiento | Función |
|---|---|
| El Asiento del Nombre | Custodia y pronuncia los nombres verdaderos; preside ceremonias de nacimiento. Honor mayor del Consejo. |
| El Asiento del Umbral | Vigila las costas y los pocos portales del continente. Decide quién entra a Elvandor. |
| El Asiento del Telar | Tejedor de alianzas con razas externas. Embajador supremo. |
| El Asiento de la Sima | Estudios de magia profunda y prohibida — sí, los Altos Elfos la estudian, controladamente. |
| El Asiento del Canto | Custodia del archivo memorial cantado. Suele ocuparlo un Loremaster milenario. |
| El Asiento del Acero | Único asiento militar. Dirige las pocas fuerzas armadas de Elvandor. |
| El Asiento del Aliento | Diplomacia interna entre Torres. Apaga conflictos antes de que estallen. |
| El Asiento de la Hoja | Custodia de las artes vivas — danza, escultura, jardín. |
| El Asiento del Espejo | El más controvertido. Vigila los nacimientos de brujos y decide su destino. |
Cómo se accede: un asiento se libera por El Partir, por muerte violenta (rarísima), o por renuncia formal. El siguiente ocupante se elige por consenso de las doce Torres — no por votación; por discusión hasta que nadie objete. Una elección puede durar décadas. Mientras tanto, el asiento queda vacante y su voto suspendido.
PNJs prefabricados de Elvandor, listos para cualquier campaña ambientada en Eleina. Edades expresadas en años desde el Surgimiento, contadas hasta el presente narrativo de la mesa. Casi todos llevan honorífico postpuesto -Vae (Sabio/Sabia) o -Lor (de los archivos cantados).
| Asiento | Titular | Torre de origen | Edad aprox. | Carácter |
|---|---|---|---|---|
| Nombre | Aenarion-Vae el Mayor | Torre del Nombre Pronunciado | ~7.200 | El Pronunciador más antiguo vivo. Voz baja, mirada lenta. Habla solo cuando termina de pensar. Se le tiene por casi-dios entre los suyos. |
| Umbral | Eldarion-Vae el Vigía | Torre del Eco | ~4.800 | Severo y exacto. Conoce de memoria cada nave que ha entrado en aguas élficas en cuatro mil años. Único miembro que duerme con un pie en el suelo. |
| Telar | Lorimion-Quen el Itinerante | Torre del Velo Tejido | ~3.500 | El más viajado del Consejo: ha vivido vidas enteras entre humanos, enanos y silvanos. Vuelve a Elvandor cada siglo a informar y a llorar. El elfo más cálido de la sala. |
| Sima | Naelthar-Vae la Silente | Torre de la Sima | ~5.600 | Estudiosa de la magia profunda. Puede pasar décadas sin pronunciar palabra. Cuando habla, el resto del Consejo deja de respirar. |
| Canto | Galadrin-Lor la Madre del Archivo | Torre del Canto Profundo | ~6.900 | Aenarion-Lor mayor. Recuerda cada nombre pronunciado en Elvandor desde su tercer siglo. Voz milagrosamente joven. |
| Acero | Calion-Vae Hoja Quieta | Torre del Crepúsculo | ~2.400 | Espadachín del Crepúsculo de máximo nivel. El más joven del Consejo y, paradójicamente, el más respetado por su disciplina. Habla con frases de tres palabras. |
| Aliento | Sylvalin-Vae la Tejedora de Pausas | Torre del Aliento (asignada a Torre Aurora de nacimiento) | ~4.100 | Media entre Torres antes de que las disputas se nombren. Sonríe sin enseñar dientes. Su don principal es saber cuándo callar. |
| Hoja | Faeloth-Vae el Jardinero del Crepúsculo | Torre de la Hoja Blanca | ~3.700 | Cuida personalmente los jardines del Consejo. Defensor feroz de las artes vivas. Único miembro que ríe con frecuencia. |
| Espejo | Mirinel-Vae la Que Vigila | Torre de la Sombra Larga | ~5.300 | El asiento controvertido. Fría, precisa, sin afecto aparente. Tiene censados a los 47 brujos vivos por nombre y a los seis brujos sospechosos por número. Nadie la quiere; nadie la sustituiría. |
Cada Torre es a la vez academia, biblioteca, residencia y linaje de estudio. Sus nombres oficiales son siempre el Eltharin del Crepúsculo + un calificativo geográfico:
Jerarquía dentro de una Torre:
Movilidad entre Torres: es libre y celebrada. Un Alto Elfo puede pasar 700 años en la Torre del Mediodía estudiando magia y luego 400 años en la del Canto Profundo cantando. Esta migración interna se considera sana; los que nunca cambian de Torre son vistos como rígidos.
Lo que no hay en Elvandor: no hay reyes. No hay nobleza hereditaria. No hay ejército permanente más allá de la Torre del Crepúsculo. No hay esclavos. No hay moneda más allá de un sistema de favores rituales (los Altos Elfos no comercian internamente — prestan y deben, lo que crea una red social compleja).
"Cuando Arcazet trazó el Torrente con su garra y Aedith lo prendió con su mirada, no nacimos: despertamos. Catorce ojos abiertos al mismo tiempo, catorce voces aprendiendo el primer Nombre. Aelorion fue el primero en hablar; Sylvindra fue la última, y eligió esperar a tener todo aprendido. Por eso somos catorce, y por eso aún hoy quien guarda silencio en una sala antes de hablar honra a Sylvindra."
Origen del proverbio élfico "Calla como Sylvindra" — espera a tenerlo todo claro antes de pronunciar.
"Yth-Sornu Veladorn no fue siempre Yth-Sornu. Fue Aelorion-Veladorn, hijo de la Torre del Mediodía, brillante entre los brillantes, el más amado del Consejo de aquel siglo. Subió a discutir con Aedith sobre el pacto. Aedith le respondió con el silencio que solo los dioses pueden sostener. Aelorion-Veladorn no aguantó ese silencio. Se invirtió a sí mismo — invirtió su nombre, su sintaxis, su luna — y bajó al sur. La Torre del Mediodía aún tiene la silla donde se sentó la última vez, con la marca de sus dedos en la madera. Le cantamos una vez al año, sin pronunciarlo. Sabe quién es."
Esta leyenda es la herida abierta del pueblo Alto Elfo. Cantarla a un Alto Elfo PNJ en una conversación íntima desbloquea reacciones de hospitalidad profunda (le has tocado lo más suyo) o, si lo haces sin cuidado, lo rompes para el resto de la sesión.
"Hubo un Surgimiento. Hubo una Caída. Vendrá un Tercer Despertar — y no lo veremos los que hablamos en orden recto. El Tercer Despertar lo cargará una voz que no sea ni de Arcazet ni de Nucro: una voz que no haya sido nombrada antes. Cuando llegue, las catorce sillas se llenarán por primera vez en milenios."
Profecía del Consejo del Ocaso, repetida cada cien años por la Torre del mismo nombre. El "Tercer Despertar" se interpreta de tres formas:
"Lorimiel-Vae, Maestra Mayor de la Torre del Eco, Partió un solsticio. Su nave se vio entrar en la niebla y no salir. Cuarenta años después, una mujer apareció en el puerto de Elvandor diciendo ser Lorimiel. No cantaba como ella. No respondía a su nombre verdadero. Pero sabía cosas que solo Lorimiel sabía. La Torre del Eco la acogió sin pronunciamiento. Vive aún en una habitación lateral. Nadie le ha cerrado la puerta y nadie le ha llamado hija. La cuestión sigue abierta."
Hilo abierto a discreción del Narrador. La "Lorimiel que volvió" es un PNJ posible y un misterio metafísico sobre qué pasa al otro lado del mar para los Que Parten.
Cuatro carreras propias. Mismo formato que las del libro base WJdR4 y que las de los Elfos Oscuros (4 niveles, habilidades, talentos, accesorios por nivel).
Clase: Académico · Razas: Alto Elfo (exclusiva)
Hechicero formado directamente junto al Torrente focal, en la Torre del Mediodía. No estudia el Aethyr filtrado a través de los Vientos: lo bebe en el río arcano. Lento, paciente, prodigiosamente poderoso y temido por la propia comunidad élfica por lo que podría hacer si quisiera.
| Nivel | Nombre · Estatus | Avances de Característica | Habilidades clave | Talentos |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Aprendiz del Mediodía · Plata 2 | I, V, Ini | Animar (cantar), Canalización (cualquiera), Frialdad, Hablar idioma (Eltharin), Hablar idioma (magia), Intuición, Percepción, Sabiduría académica (magia) | Afinidad con el Aethyr, Clarividencia, Leer y escribir, Magia menor |
| 2 | Maestro del Mediodía · Plata 4 | + Em | Cuerpo a cuerpo (esgrima), Concentración, Etiqueta (academia), Sabiduría académica (Aethyr) | Magia arcana (cualquier Viento), Mente lúcida, Sentir magia, Voluntad de hierro |
| 3 | Voz del Torrente · Oro 1 | + Des | Hablar idioma (cualquiera), Lengua secreta (gremio mágico élfico), Sabiduría académica (cualquiera) | Aterrador, Hechicero de guerra, Magia arcana (otro Viento), Resuelto |
| 4 | Custodio del Sireth · Oro 3 | + R | Mando, Sabiduría académica (cualquiera) | Maestro del combate arcano, Orador maestro, Presencia imponente, Voluntad de hierro |
Avances acumulados Nv4: I, V, Ini, Em, Des, R (6 características) · Tier rango: Plata 2 → Oro 3
Especial: un Maestro del Torrente de nivel 3 o superior puede, una vez por sesión, sustituir un PD perdido por una tirada de Animar (cantar) Difícil (-20) — canta su pérdida y la convierte en eco arcano recuperable.
Clase: Guerrero · Razas: Alto Elfo (exclusiva)
El arte marcial élfico. Una sola hoja larga y delgada, sin escudo, sin armadura más allá del cuero ligero. Movimiento como danza, golpes en el instante exacto en que el cielo cambia de luz. No es soldado: es bailarín que mata. Formado en la Torre del Crepúsculo durante dos siglos. Considerado el más bello de los oficios marciales, y por eso el más solitario — son poquísimos y rara vez salen de Elvandor.
| Nivel | Nombre · Estatus | Avances de Característica | Habilidades clave | Talentos |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Discípulo del Crepúsculo · Plata 1 | HA, Ag, Ini | Atletismo, Cuerpo a cuerpo (esgrima), Esquivar, Frialdad, Hablar idioma (Eltharin), Intuición, Percepción, Saltar | Acometida, Combate vertiginoso, Diestro, Pies ligeros |
| 2 | Espadachín del Crepúsculo · Plata 3 | + Des | Acrobacias, Animar (danza), Cabalgar, Trepar | Combate cuerpo a cuerpo, Distraer, Fintador, Reflejos relámpago |
| 3 | Maestro del Crepúsculo · Plata 5 | + R | Cuerpo a cuerpo (cualquiera), Liderazgo, Sabiduría académica (estrategia) | Asestar para herir, Carga, Maestro del combate, Sangre fría |
| 4 | Hoja del Ocaso · Oro 1 | + V | Mando, Sabiduría académica (cualquiera) | Maestro espadachín, Aterrador, Imperturbable, Voluntad de hierro |
Avances acumulados Nv4: HA, Ag, Ini, Des, R, V (6 características) · Tier rango: Plata 1 → Oro 1
Talento propio: Danza del Crepúsculo — Cuando combate con una sola hoja larga y sin armadura pesada, gana +10 a Esquivar y +1 a Iniciativa por cada nivel de la carrera. Si pierde su hoja en combate, no puede reactivar el talento esa escena.
Clase: Cortesano · Razas: Alto Elfo (exclusiva)
Los Altos Elfos no envían soldados al mundo: envían embajadores. Un Quensari pasa siglos viviendo entre humanos, enanos o silvanos — aprendiendo sus lenguas, criando sus crías, llorando a sus muertos. Vuelve a Elvandor cuando todos los que conoció han muerto, y trae el informe vivo de su tiempo. Es el oficio más triste de Elvandor, y el más necesario.
| Nivel | Nombre · Estatus | Avances de Característica | Habilidades clave | Talentos |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Aprendiz del Quen · Plata 1 | I, V, Em | Carisma, Cotilleo, Empatía, Engañar, Etiqueta (cualquiera), Hablar idioma (cualquiera ×2), Intuición, Percepción | Atractivo, Etiqueta (nobleza), Leer y escribir, Memoria visual |
| 2 | Embajador en Visita · Plata 3 | + Ag | Frialdad, Investigar, Liderazgo, Sabiduría académica (cualquiera ×2), Tasar | Diplomático, Etiqueta (cualquiera), Maestro de la oratoria, Negociador |
| 3 | Maestro del Quen · Oro 1 | + Des | Hablar idioma (cualquiera ×2), Lengua secreta (gremio mágico élfico), Sabiduría académica (cualquiera) | Etiqueta (cualquiera ×2), Orador maestro, Sangre fría, Sospechoso |
| 4 | Quensari del Consejo · Oro 3 | + R | Mando, Sabiduría académica (cualquiera) | Aterrador (presencia), Presencia imponente, Resuelto, Voluntad de hierro |
Avances acumulados Nv4: I, V, Em, Ag, Des, R (6 características) · Tier rango: Plata 1 → Oro 3
Talento propio: Lengua del Quen — Una vez por sesión, en una conversación de al menos cinco minutos con un PNJ no élfico, puedes hacer una tirada de Empatía Normal (+20) para identificar su mayor deseo no confesado. El PNJ no sabe que lo has hecho. Te dice, sin querer, dónde tiene la grieta.
Clase: Académico · Razas: Alto Elfo (exclusiva)
El Loremaster del Apócrifo — pero más antiguo. Un Aenarion-Lor no escribe: canta. Es archivo vivo. Sabe genealogías que abarcan setenta generaciones humanas, recuerda quién dijo qué hace ocho siglos, y puede recitar de memoria los nombres de los Catorce y los doce Maestros Mayores de cada Torre. Su voz se considera media voz del propio Consejo: lo que canta un Aenarion-Lor mayor tiene peso de juramento.
| Nivel | Nombre · Estatus | Avances de Característica | Habilidades clave | Talentos |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Aprendiz del Lor · Plata 1 | Em, I, V | Animar (cantar), Animar (poesía), Concentración, Hablar idioma (Eltharin), Intuición, Percepción, Sabiduría académica (genealogía), Sabiduría académica (historia) | Excelente memoria, Leer y escribir, Linaje, Trovador |
| 2 | Cantor del Lor · Plata 3 | + Des | Carisma, Hablar idioma (cualquiera), Lengua secreta (gremio mágico élfico), Tocar (cualquier instrumento) | Etiqueta (academia), Maestro de la oratoria, Memoria visual, Sentir magia |
| 3 | Maestro del Canto · Plata 5 | + Ini | Hablar idioma (cualquiera ×2), Sabiduría académica (cualquiera ×2) | Excelente memoria (máx), Intelectual, Sabio, Voluntad de hierro |
| 4 | Aenarion del Concilio · Oro 2 | + R | Sabiduría académica (cualquiera) | Aterrador (autoridad), Bardo del Concilio, Orador maestro, Presencia imponente |
Avances acumulados Nv4: Em, I, V, Des, Ini, R (6 características) · Tier rango: Plata 1 → Oro 2
Talento propio: Canto Memoria — Mientras pueda cantar libremente (no amordazado, no en silencio mágico), una vez por sesión puede recordar cualquier dato histórico, genealógico o cultural anterior a su nacimiento que sea relevante a la escena. El Narrador lo proporciona como verdad establecida.
Diseñado como expansión coherente con lo ya establecido en cap-razas.html (sección race-ae). No reescribe lo que ya hay: lo conserva y añade matices y aclaraciones para campañas profundas.
| HA | HP | F | R | Ini | Ag | Des | Int | V | Em |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| +30 | +30 | +20 | +20 | +40 | +30 | +30 | +30 | +30 | +20 |
Tabla de tiradas iniciales (formato del manual): todas las características 2d10 + bono.
Se mantiene el listado del creador: 6 a elegir, 3 con +5 y 3 con +3, de entre A distancia (arco), Animar (cantar), Cuerpo a cuerpo (básico), Frialdad, Hablar idioma (Eltharin), Jugar (cualquiera), Mando, Nadar, Navegar, Orientación, Percepción, Tasar.
Los Altos Elfos pueden tomar cualquier carrera del libro base con las siguientes consideraciones:
Un Alto Elfo brujo no es un fracaso del Triciento ni un peligro vigilado por mero recelo: es el que el Torrente quiso cargar más. Esa es la formulación oficial del Asiento del Espejo, y es la que cada brujo recién detectado escucha el día en que se le abre el archivo de su Nombre. Toda la pedagogía élfica sobre los brujos se construye sobre esa premisa.
Desde el momento en que el Asiento del Espejo identifica a un joven con grieta limpia, su Torre (la que sea) cede su formación al cuidado conjunto del Asiento del Espejo y el Asiento del Aliento. La educación del brujo Alto Elfo se diseña con un solo objetivo: que el portador perciba su poder añadido no como tara ni como tentación, sino como tres cosas a la vez:
A los 200 años, en una ceremonia íntima en la Torre del Nombre Pronunciado, el brujo Alto Elfo pronuncia el Juramento del Espejo ante un Aenarion-Lor y ante un Hermano del Nombre. El juramento, en lo esencial:
"Lo que el Torrente me dio de más, lo gastaré en defender al que tiene menos. La sombra que llevo es lámpara para los míos. Si la giro contra mi pueblo, que mi nombre se borre del Catálogo."
Romper ese juramento no es delito penal: es muerte ritual del Nombre. El brujo se convierte oficialmente en aelin-luath (nombre flotante) y deja de existir socialmente entre los suyos.
A diferencia de un brujo humano (que canaliza Vientos sucios y se condena casi sin remedio), un brujo Alto Elfo está entrenado para invertir el sentido natural de su don — para usarlo, paradójicamente, en defensa de los suyos desde dentro del conocimiento mismo de la oscuridad:
El conocimiento de la oscuridad no se le niega: se le ofrece entero, con el propósito explícito de que aprenda a contrarrestarla. Un brujo Alto Elfo es, en el mejor de los casos, el primer cortafuegos del pueblo contra las magias oscuras que rondan Valdrinia. Conoce los hechizos prohibidos porque los ha estudiado bajo supervisión, no porque haya pactado con nada.
Aun con toda la pedagogía, el riesgo no desaparece. El Asiento del Espejo lleva un censo nominal de cada brujo vivo y un segundo censo (numerado, no nombrado) de los brujos sospechosos. La función del Espejo no es punitiva: es acompañante extrema. A cada brujo se le asigna un Hermano del Nombre como compañía vitalicia — no como vigía, como sostén. La frase del Asiento del Aliento al respecto: "Nadie pasa por el Espejo solo."
Si un brujo Alto Elfo se quiebra y rompe el Juramento, la respuesta no es la cacería: es la retirada del Nombre. El Consejo entero canta su nombre por última vez en el Festival del Nombre Recordado siguiente y luego lo retira oficialmente del archivo cantado. El brujo caído puede seguir vivo, pero ya no es Alto Elfo a efectos sociales. Es entonces cuando, en algunos casos, busca refugio en Umbrosia — el único lugar donde alguien podría volver a llamarle por algo. Por eso los Elfos Oscuros tienen a varios tránsfugas en sus filas, todos antiguos brujos del Espejo que rompieron juramento. Y por eso el Asiento del Espejo carga con su fama fría: porque cuando uno falla, el daño que sigue es enorme.