El mundo, de un vistazo

Eleina es un mundo redondo, más grande que la Tierra y menos denso, con la misma gravedad y el mismo año. Ocho continentes separados por mares abiertos, cada uno de una estirpe de dragones, y un centro, Valdrinia, que es de todos y de la Verde. El tamaño se nota en las leguas y no en las fechas: todo está más lejos de todo, y un viaje que en otro mundo sería un mes aquí son seis semanas.
Radio × 1,5 · superficie × 2¼ · gravedad × 1 · 365 días Más agua y un manto más ligero: un mundo grande en el que se puede correr, montar y llevar armadura.El planeta
- Tamaño
- Vez y media el radio de la Tierra, dos veces y cuarto su superficie. Lo que hacía falta para meter ocho continentes sin apretarlos
- Gravedad
- La misma. Eleina es menos densa, y eso la compensa
- El día y el año
- Veinticuatro horas y trescientos sesenta y cinco días, en seis Estaciones de sesenta días y cinco que no son de ninguna. Está en el año de Eleina
- El horizonte
- En el mar está a casi seis kilómetros y no a cinco. Se avista tierra más tarde, y un vigía sirve de menos
- El sol y la luna
- Ámna, y una luna sin nombre de cuarenta y un días que no cuadra con nada
- Lo que se conoce
- Unos treinta y un mil kilómetros de oeste a este, algo más de la mitad del ecuador. Hay mar y tierra fuera del mapa, que es lo normal en un mapa antiguo
Los ocho, de un vistazo
| Continente | Dónde | Cómo es | De qué estirpe | Quién vive |
|---|---|---|---|---|
| Valdrinia | El centro | De todo, por franjas: nieve al norte, bosque en medio, desierto y selva al sur, llanura y montaña al este | Verde. Zehena duerme dentro | Humanos, medianos, silvanos, semielfos, y de todo un poco |
| Khazadorn | Al oeste y suroeste, tras la cordillera de Kragthar | Montaña casi entera, taiga en las faldas, cuevas calientes | Plateada. Murnos duerme dentro | Enanos |
| Elvandor | Al noroeste, pasado el mar | Pequeño y limpio: montaña que brilla, bosque viejo y lluvioso, ríos claros | Ninguna. Guarda el lecho de Arcazet, y los blancos viven en Erisia | Altos Elfos |
| Umbrosia | Al nordeste, pasado un brazo de mar estrecho | Pantano de agua negra al norte, selva cerrada al sur, volcanes | Negra. Nucro, despierto | Esfixies, elfos oscuros, orcos, goblins, ogros, trolls |
| Ignarok | Al norte, frente a la costa de arriba de Valdrinia | Llanuras de lava, desiertos fríos de ceniza | Roja, partida en dos | Dragones rojos, y quien no tiene otro sitio |
| Zephyria | Al suroeste, entre Valdrinia, Khazadorn y Erisia | Archipiélago tropical, mar de tormentas, islas que flotan | Azul. Eminta duerme al lado | Marinos, piratas, y la Academia del Abismo |
| Aventhara | Al sureste | Desierto dorado, cañones hondos, oasis que no se apagan | Dorada, casi extinta | Tribus del desierto y colonias humanas |
| Erisia | El polo sur | Glaciar de kilómetros y tundra | Blanca | Muy pocos, y los que hay piensan mucho |
El clima no va por paralelos
En Eleina el frío no depende de lo al norte que se esté. Ignarok es volcánico y está al norte; Erisia es glaciar y está al sur; el norte de Valdrinia está nevado y el sur es selva y desierto, pero Elvandor, más al norte que casi todo, es bosque templado y lluvioso. Los teólogos dicen que cada continente tiene el clima de su aliento. Los marinos dicen que eso es una forma de hablar, y no tienen otra explicación mejor.
Lo que da cada uno
Cada continente resuelve algo que los demás no resuelven, y de ahí sale casi todo el comercio largo del mundo y la mitad de las razones para viajar.
- Valdrinia
- Lo corriente: grano, paño, hierro, sal, y la mayor parte de la gente
- Khazadorn
- El metal y la runa, y lo que cura el aire malo. Sira-Threkhal es la única ciudad del mundo cuyo oficio es la sanación
- Elvandor
- El saber del Torrente, que no se vende sino que se enseña, y lo que tarda siglos en crecer
- Umbrosia
- El veneno, y todo lo que llega de contrabando
- Ignarok
- Lo que resiste el fuego, y lo que lo hace arder
- Zephyria
- El mar: pilotos, cartas de navegar y todo lo que se necesita a bordo
- Aventhara
- Lo que aguanta la sed, especias y el zoco
- Erisia
- Lo que para el tiempo: allí nada se pudre
Lo lejos que está todo
Valdrinia mide unos doce mil cuatrocientos kilómetros de punta a punta, y Dágata, en su extremo occidental, mil doscientos de oeste a este. De Dágata a Aurania, en la otra punta del mismo continente, hay más de un año de camino. Al Yunque de Khazadorn, dos, contando el mar. A la Sima Blanca de Elvandor hay que cruzar el mar. Cruzar Dágata de punta a punta por calzada son cinco semanas.
Por eso el mundo de un campesino son cuarenta kilómetros, el de un arriero un reino y el de un marino tres puertos. Y por eso una noticia de la otra punta del continente llega cuando ya no sirve.
Quién manda en el agua
Nadie. No hay un imperio del mar ni una ley de todos. Hay costumbres —quien socorre a quién, quién se queda lo que llega a la playa, qué se paga en qué puerto— que cada reino escribe a su manera, y la Academia del Abismo de Zephyria, que forma a los mejores pilotos y no manda en ninguno. Lo que cruza el mar entre Valdrinia y Umbrosia no lo cruza nadie a propósito.
Lo que no se sabe
Qué hay fuera del mapa. El mundo conocido es algo más de la mitad del ecuador, y lo que queda es mar, o tierra, o las dos cosas. Una de las teorías sobre la urna de Cynara habla de un pedazo de Eleina plegado fuera de la geografía visible, y hay marinos que dicen que hay rumbos al oeste que no llevan a ninguna parte.
Por qué ocho continentes para siete estirpes. Valdrinia es de la Verde y la Verde duerme en ella, y eso cierra la cuenta. No explica si siempre fue así.
Y quién vive en Erisia. Los hechiceros citan a «los teólogos de Erisia» cuando hablan de los alientos, y nadie que haya vuelto del hielo sabe decir con quién habló allí.