VII · Lo que habita

Lo que anda por la nieve y la cumbre

Arriba nada se pudre. El arnés lleva años donde cayó y parece de ayer.
Arriba nada se pudre. El arnés lleva años donde cayó y parece de ayer.

Khazadorn es montaña casi entera y casi nadie vive arriba. Los enanos están debajo, donde ven sin luz y donde hace la misma temperatura en la Seca que en la Cerrada; la cumbre es por donde se cruza de un valle a otro, deprisa y cuatro meses al año. Arriba no hay nada que coma todos los días, así que lo que vive allí no elige la presa: come lo que pasa, y lo que pasa es una recua. En la sierra de Dágata y en el hielo de Erisia vale la misma frase.

Cuatro meses de paso · doce horas de ventisca · nada se pudre Lo que cae en el hielo de Erisia sale como entró. Vale para las provisiones y para los muertos.

Lo que vive arriba todo el año

Son pocos y están todos flacos. Ninguno es un peligro, y los tres primeros son la diferencia entre pasar el puerto y no pasarlo, porque es lo único que se come entre un refugio y el siguiente.

La cabra de cumbre
Silvestre y pequeña, de las paredes por encima de la línea de árboles. No es el carnero de los enanos, que se cría y se monta y está en lo que se monta. Ésta no baja nunca, y donde pisa hay repisa aunque no se vea.
La liebre blanca
Cambia de color con la primera nieve, y las dos semanas en que se equivoca son las dos semanas en que se caza sola.
La perdiz blanca
Se queda quieta hasta que casi la pisas y sale de golpe con un ruido que espanta a un caballo. Ha tirado a más jinetes en el Paso del Rey que el hielo.
El zorro de nieve
Va detrás del oso y del lobo a distancia, comiendo lo que sobra. Si hay zorro y no hay carroña a la vista, la carroña está a punto de haber.
El buey lanudo
De la tundra del borde de Erisia y de los altos de Frostheim. En manada se pone en círculo con las crías dentro y los cuernos fuera, y así lleva nueve mil años.
El ciervo de nieve
Escarba bajo la nieve para llegar al musgo. Los cazadores de la costa lo siguen todo el invierno y viven de él; es lo más parecido a un rebaño que hay en el polo.
La foca
Del hielo costero de Erisia. Grasa para el frío, cuero para la bota, aceite para la lámpara. Sobre el hielo es lenta; en su agujero de respiración, no.

Lo que caza

Cazan todos igual: esperan a que la ventisca haga el trabajo y llegan después.

El lobo de nieve
Más grande y más claro que el lobo del monte, y en jaurías de hasta quince. Cruza los puertos detrás del ciervo de nieve. En la Cerrada baja a los valles de Méleni, y allí es un problema de pastor.
El oso de las nieves
Blanco sucio, de la costa de Erisia y de los Picos del Norte. Nada, y en el agua es más rápido que en tierra. A diferencia del oso del bosque, éste sí sigue a un hombre, porque arriba no hay nada mejor que seguir.
El águila de cumbre
Dos metros y medio de ala. Se lleva una cría de cabra y a veces la suelta desde alto a propósito. Nada que ver con el águila plateada de los altos elfos, que es cinco veces mayor y no vive aquí.
El glotón
Veinte kilos y dientes que parten hueso congelado. No caza a nadie: vacía el refugio de paso, y rocía lo que no puede llevarse para que no lo quiera nadie más. Eso no mata a quien le robó; mata al siguiente que llegue contando con que allí había comida. Se le tira una piedra y no se va.

El gusano de hielo

Vive dentro del glaciar y abre galería derritiendo lo que tiene delante. Es frío por dentro, tanto que tocarlo quema como un hierro al rojo, y ciego, porque en el hielo no hay nada que ver. Lo que busca es calor, y esa sola frase explica todo lo que ha pasado con él.

Qué es
Un animal largo y sin ojos, de dos a cinco metros, translúcido, que se mueve por dentro del hielo permanente y sale sólo para comer.
Dónde
Los glaciares del interior de Erisia y los hielos que no se deshielan de los Picos del Norte. Nunca en nieve de temporada.
Qué quiere
Calor. Una hoguera, una fragua de campaña, un cuerpo dormido, un perro. En un glaciar no hay nada caliente que no lo haya puesto alguien.
Cómo se nota
Un hilo de agua que baja por una pared donde no da el sol. Un crujido dentro del hielo que no viene de arriba. Y la lumbre, que empieza a chisporrotear porque le gotea encima desde ninguna parte.
Qué deja
Un túnel de paredes lisas que se cierra solo en una semana. Y a veces lo que el hielo llevaba dentro desde hace siglos, que sale por el mismo agujero.
Lo que falla
Se hace fuego pegado a la tienda, que es lo que pide el cuerpo. Los cazadores de la costa encienden a treinta pasos de donde duermen. Al que llega de Valdrinia le parece superstición y no aguanta dos noches sin cambiar de idea.

El que llaman yeti

Los enanos no tienen una palabra para esto: tienen tres, y no se ponen de acuerdo en si son tres cosas o una mal vista desde tres sitios. De los veintitantos encuentros que constan en los refugios de Brontar, en casi todos no hubo pelea: hubo un empujón, una piedra grande tirada de lejos y un grupo que se dio la vuelta. En tres hubo muertos, y los tres fueron de gente que subió a buscarlo después de la primera vez.

Qué es
No se sabe. Bípedo, más alto que un hombre, cubierto de pelo del color de la roca mojada. Si es un animal, es el único grande que evita al ganado y va detrás de la gente. Si no lo es, nadie ha conseguido hablarle.
Dónde
Por encima de la nieve permanente en los Picos del Norte, la sierra alta de Dágata en la Cerrada y el interior de Erisia. Siempre en las cabeceras, nunca en el paso.
Qué quiere
Que nadie suba por encima de cierta altura. No es una frontera que se vea, y cambia de un año a otro.
Cómo se nota
Olor a cabra mojada con la ventisca de cara. Un silbido largo que los guías llaman el que llama a la ventisca, y que llega de donde no hay sitio para estar de pie.
Qué deja
Ganado abierto y no comido, que es lo que desconcierta a los pastores de Méleni. Y piedras puestas donde no ha podido ponerlas un desprendimiento.
Lo que falla
Se vuelve a subir, con guía, con más gente y con arcos. Ésa es la partida de la que no baja todo el mundo. Los que han vuelto volvieron porque bajaron la primera vez.

Lo que no es un animal

El elemental de hielo
De las cumbres donde alguien trabajó el Torrente y lo dejó abierto. Apaga el fuego antes de tocar a nadie. Como todos los de su clase está atado a algo, y romper eso lo deshace sin pelear.
El alud
Los guías de Méleni lo llaman la Blanca y hablan de ella como si decidiera, y hay razón práctica: se sobrevive tratándola como a un animal al que no conviene despertar. Voz baja, de uno en uno y temprano. Mata más que todo lo demás de esta página.
Lo que sale de una grieta
En Erisia nada se pudre, así que un cuerpo de hace ochocientos años sale entero. La mayoría se quedan quietos. Los que no, están en lo que hay debajo.

Lo que sólo cruza

De los cuatro Dragones Bestia, el que se encuentra arriba es el Dragón de Roca, y no hay un quinto de nieve: es el mismo, tumbado en suelo de mineral donde hace frío. Cierra una mina por estar encima, y en Khazadorn eso es bastante peor que una pelea. Aparte están los dragones de estirpe, que hablan: los plateados guardan los pasos altos de Khazadorn, y los blancos, poquísimos, están en el hielo de Erisia.

Los enanos, que son quienes más montaña tienen, apenas aparecen aquí. Ven sin luz y llevan seis mil años haciendo su vida cien metros por debajo de todo esto. Un enano cruza una cumbre cuando la galería no llega, y lo cuenta como un contratiempo.

Lo que no se sabe

Qué es el que llaman yeti. Hay huellas medidas en Brontar desde hace cuatro siglos y ni un cuerpo, ni un pelo guardado, ni un hueso. Los enanos tienen tres palabras y ninguna descripción que coincida con otra.

De qué vive un gusano de hielo cuando no cruza nadie. En el interior de Erisia no hay una hoguera en cientos de kilómetros y ellos siguen ahí. O comen algo bajo el hielo que nadie ha visto, o pasan décadas sin comer.

Y por qué algunos cuerpos que salen del hielo se levantan. En Dágata levantar a un muerto sin permiso en vida es delito; en Erisia no hay a quién acusar, porque el hielo los suelta solos, a veces con siglos entre dos de la misma grieta.

El Libro de Eleina 2026-09-25 Aviso legal El reglamento vive aparte, en Umbral
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