III · Los Pueblos

El árbol de las lenguas

Una sola raíz para las lenguas de cinco de los once pueblos, y esa raíz explica media política del mundo. El eltharin de los Altos Elfos es madre del silvano y del élfico oscuro, el élfico oscuro prestó a la lengua de los esfixies, y la de los esfixies dio la de los orcos. Los orcos hablan, en último término, élfico estropeado. Se lo callan porque no lo saben.

4 familias · 2 lenguas sin parientes · 1 pueblo sin lengua El khaz de los enanos y el gorr de los ogros no vienen de nada. Los trolls no hablan.

El árbol

FamiliaLenguaQuiénDe dónde viene
ÉlficaEltharinAltos ElfosLa madre
TalindrelSilvanosDel eltharin
UmbralinElfos OscurosDel eltharin
Sornu-KharEsfixiesTomó del umbralin por préstamo, no por herencia
Gurt-KharOrcos y goblinsDel idioma de mando de los esfixies
HumanaWesteran o común occidentalEl centro de Valdrinia—
NorjarskaEl norte—
SolaranEl sur—
HisenariEl este—
AuraníAuraniaDel hisenari antiguo
HalflenSemielfos, entre ellosWesteran, élfico y cosa suya
EnanaKhazEnanosSin parentesco con nada
OgraGorrOgrosSin parentesco con nada

Encima de todas hay tres jergas de oficio que se entienden en cualquier puerto: la de la batalla, la del mercado y el Idioma de la Magia, que es eltharin antiguo. Que la lengua técnica del arte en todo el mundo sea élfico arcaico no es casualidad: la magia la descubrieron ellos, y todo grimorio serio está escrito en su lengua.

Cómo suena cada una

Lo suficiente para que un nombre inventado no desentone.

Eltharin
Largo y abierto: vocales dobles, finales en -ië, -ion, -ar, y una sílaba más de la que hacía falta en cada palabra. Honoríficos detrás: -Vae, -Lor, -Quen. Elvandor, Calindarië, Anórion.
Talindrel
Líquidas y nasales, mucha l, n, r y th, diptongos ae y ei, casi siempre final en vocal. Los verbos van por estación y no por tiempo. Aelin, Nerethiel, Maerdan, Sylvaneth.
Umbralin
Talindrel silbado y dicho bajo: más s, más z, más nariz, hecho para oírse a dos pasos. Sin futuro. Sszaeth, Nazrel, Vess'nar.
Sornu-Khar
Formal, verbo delante, sin condicionales, y una gramática aparte para «los seres de fuera». Vrak-Sornu, Khel'Zorad, Telharvun.
Gurt-Khar
Gutural y corto: gh, kh, zn, finales en -uk, -ak, -ec, -ai. No hay vocales largas ni forma de pedir. Ommbrec, Vurgai, Nazbuk, Rhagg.
Khaz
Consonante contra consonante —kh, th, zn, rn, dr, gr—, vocales cortas, acento en la primera. Sin f ni ll. Khaz es a la vez «piedra» y «verdad». Durnok, Skarn, Brontar, Kragthar.
Gorr
Pocos sonidos y pesados —g, r, b, m, o, u—, una sílaba, tres palabras por frase, sin conjugar y con gestos obligatorios.
Westeran
En Dágata suena a élfico gastado por ochocientos años de papeleo: consonantes limpias, acento en la penúltima, Ll- inicial que suena a ele doble, y ningún bue-, cua- ni gua-.
Norjarska
Cinco casos. Hablar compromete, y mentir en norjarska es gravísimo.
Solaran
Melódico. Un trato se cierra con un verso improvisado, y el que no sabe improvisar paga más.
Hisenari
Siete niveles de cortesía. Equivocarse de nivel es peor que no hablar.
Auraní
Sin escritura, guardado de memoria por los wairohn, y casi imposible para un extranjero.

Lo que no se dice

En Eleina se habla con rodeos, y conocerlos es la mitad de hablar la lengua de alguien.

A Umbrosia no se la nombra: se dice «el este» o «el otro lado del agua». En boca de un mediano, esfixies y orcos son «los de fuera del seto». Los silvanos no dicen «muerto»: dicen «volvió». Los medianos dicen que el muerto «se ha ido al huerto largo», y cuando tienen miedo, que «se les ha enfriado el caldo».

«Porque puedo», dicho tres veces, es la firma de la Traición, y dicho una sola en una discusión es un insulto teológico grave. En Dágata acaba la discusión.

Entre los Altos Elfos, Veladorn sólo se dice en sesión cerrada y seguido de «que su nombre vuelva al silencio». Entre los Elfos Oscuros el nombre que no se dice es el de Arcazet, y decirlo es muerte ritual. El séptimo día de la semana no se nombra en ninguna parte del oeste, porque es de Nucro.

Y lo que se calla en todas partes: cuando alguien dice que un volcán ha temblado fuera de temporada, se cambia de tema.

Lo que abre puertas

Un forastero que abre la boca en la lengua de la casa cambia la escena, y no todas pesan lo mismo. Lo que más abre, con diferencia, es el halflen entre semielfos, porque sólo tres humanos lo han hablado nunca. Después, la norjarska y el hisenari, que son difíciles y se agradece el esfuerzo, y el khaz del mercado en un trato con enanos. Luego el eltharin, el solaran versificado y el talindrel del errante. Y en la misma escala, sin hablar nada, comer con un mediano.

Lo que se pierde

Dos hablas se están muriendo en Dágata sin que nadie las apunte. El habla vieja del delta, de los junqueros de las Marismas: doscientas palabras de agua, barro y canal que no vienen de ninguna familia del árbol, que no se enseñan a nadie de fuera y que no están escritas en ninguna parte. Quedan cuatro o cinco mil que la hablan. Y el común de Hulla, el condado que Parls ocupó en 341 d.F.Ll. y se acabó llevando con papeles en 850: la usan los viejos, se ríen de ella los jóvenes y una vez al año se recita en voz alta un texto que casi nadie entiende ya.

Lo que no se sabe

De dónde sale el habla del delta. Doscientas palabras que no son de ninguna familia son o lo que queda de un pueblo que estuvo antes que los humanos en el centro de Valdrinia, o una invención de gente que no quería que la entendieran. Las dos cosas son interesantes, y la primera cambiaría la historia del continente.

Si las cinco lenguas humanas vienen de una. Las tres que se escriben con letras se parecen lo justo para reconocerlas y no entender nada. Nadie ha intentado reconstruir la madre, si la hubo.

Y qué dice la gramática del Sornu-Khar de los que no son del Velo. La distinción existe y los que la han estudiado en el oeste no se ponen de acuerdo en si separa enemigos, esclavos o simplemente cosas.

El Libro de Eleina 2026-09-25 Aviso legal El reglamento vive aparte, en Umbral
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