III · Los Pueblos

Cómo se puebla un mundo

Once pueblos. Seis nacieron de la luz o de nada y cinco salieron de Umbrosia. Tres los hicieron dioses y uno lo hizo otro pueblo. Tres salieron de un pueblo que ya existía, dos no los hizo nadie, uno es un accidente y uno se hizo solo. Ninguno de los once piensa de sí mismo que es el que sobra.

6 del orden · 5 de Umbrosia «Del orden» no quiere decir buenos: quiere decir los que quedaron del lado de los Cuatro Defensores. En Umbrosia hay gente que no eligió nada.

Quién hizo a quién

Un pueblo recién sacado del fuego. Casi todos salieron así, de la mano de un dios.
Un pueblo recién sacado del fuego. Casi todos salieron así, de la mano de un dios.
PuebloDe dónde saleCuándoDónde vive
Altos ElfosArcazet trazó el Torrente sobre Elvandor y Aedith lo prendió. No nacieron: despertaronPrincipio de la Edad del SurgimientoElvandor
EnanosSeres que acompañaban a Murnos y se moldearon sobre los huesos de la montañaEdad del SurgimientoKhazadorn, y Méleni
Elfos OscurosUn cisma en Elvandor tras siete generaciones de discusiónEdad del SurgimientoUmbrosia
Elfos SilvanosAltos Elfos que cruzaron el mar, hallaron Eldoria y se quedaronFinal de la Edad del SurgimientoEldoria, en Valdrinia
HumanosNadie. Aparecieron en el centro de ValdriniaFinal de la Edad del SurgimientoEn todas partes
MedianosNadie. Ya estaban en las Colinas Verdes cuando llegaron los humanosAntes de que nadie contaraLas Colinas Verdes
OgrosNadie divino. Surgieron solos en UmbrosiaHace al menos cincuenta mil años: el pueblo más viejo de UmbrosiaUmbrosia, libres o esclavos
EsfixiesCynara, Nucro y Pernás, en siete noches, contra el ConcilioFinal de la Primera Edad de la LuzUmbrosia
TrollsUn accidente: magia suelta que torció bestias en cinco sitiosPrimera Edad de la LuzUmbrosia, y sueltos
SemielfosLas guarniciones mixtas de la Primera Guerra de las SombrasDesde EO 3200Sin tierra propia
Orcos y GoblinsLos esfixies, con elfos oscuros voluntarios y sangre de otros pueblosEO 2400 a 3500Umbrosia, y bandas en Valdrinia

La tabla va de la luz a la sombra, no por fechas, y aun así deja ver lo que casi nadie dice: los orcos y los semielfos son los pueblos más jóvenes del mundo, y a los orcos los hicieron a propósito. Los ogros son más viejos que los esfixies que los esclavizan. Y los humanos, que no los hizo nadie, son hoy los que más hay.

Cuántos son

Nadie ha contado el mundo. Hay pueblos que se cuentan a sí mismos con precisión obsesiva y otros que no saben cuántos son, y las cifras que siguen son las que hay, con su hueco.

PuebloCuántosLo que dice el número
Humanossin cuentaSólo Dágata tiene censo: cinco millones novecientas mil personas, y es un reino de los dieciséis de Valdrinia
Orcos~900.000En unas ciento cuarenta hordas. Eran dos millones y medio antes de la Gran Invasión
Goblins~750.000La natalidad es alta, al revés que la de sus amos
Semielfos~32.000Más de la mitad viven solos en ciudades humanas
Esfixies~26.000Eran ochenta mil antes de la Gran Invasión y quedaron doce mil. Cada nacimiento es un acontecimiento imperial
Ogros~200 tribusMás doce mil esclavos de las Casas oscuras, tres mil en fortalezas esfixies y tres mil sueltos en Valdrinia
Trolls~4.500Uno cada ciento cincuenta kilómetros cuadrados en Valdrinia, y hay doscientos
Altos Elfos, Silvanos, Elfos Oscuros, Enanos, Medianossin cifra escritaLos Altos Elfos recitan cada invierno el nombre de todos los vivos, así que ellos sí lo saben

Lo que separa a unos de otros

Tres cosas del cuerpo pesan más en la vida diaria que el origen, y conviene tenerlas delante.

La noche. Todos los pueblos ven sin luz menos los humanos, que necesitan fuego para no quedarse ciegos, y de ahí sale la mitad de la incomodidad de bajar a una mina siendo humano. La mayoría ve formas en gris a unos pasos. Los goblins y los elfos oscuros, el doble. Y el enano ve más lejos que nadie en la oscuridad cerrada, pero no ve el color: bajo tierra no distingue la sangre del agua ni el frasco rojo del verde. El elfo oscuro paga lo suyo arriba: sus ojos se abren con la luz en vez de cerrarse, y el sol de mediodía lo ciega.

El sueño. Los humanos duermen ocho horas. Enanos, medianos, semielfos, ogros, orcos y goblins, seis. Los elfos de las tres ramas meditan cuatro, seguidas y sin que nadie las corte, y eso decide quién hace guardia en un viaje sin quedarse sin descanso.

La natalidad. Los Altos Elfos y los esfixies casi no tienen hijos, y los dos pueblos se ordenan alrededor de eso: cada nacimiento es una fiesta de todo un continente o un acontecimiento de Estado. Los orcos y los goblins crían mucho y deprisa, y por eso son el brazo de Umbrosia y no la cabeza.

Lo que separa a unos de otros en la magia

No todos canalizan. El mediano no canaliza nada, nunca: está sordo al Torrente, y a cambio lo que es magia le resbala más que a nadie. El enano no canaliza el Torrente, pero talla la Veta en runas, que es otra fuente, y tampoco siente los hilos. Entre los Altos Elfos nace con el don uno de cada cincuenta, y el que nace lo aprende como quien aprende a leer; entre los silvanos, uno de cada quinientos, y los oscuros beben del Pulso. Entre los humanos, los orcos y los goblins nace muy de tarde en tarde, y a orcos y goblins no los admite ninguna escuela. Lo que es cada fuente está en El Torrente.

Dónde se nota

En Valdrinia un orco no entra sin capucha en Bisak, Erun, Llágata, Valandor ni Rivelan, y un elfo oscuro reconocido recibe miedo o desprecio casi en todas partes. Donde sí entran es en Nueva Esperanza, en Optima, con un templo de Nucro abierto en la misma calle que uno de Aedith. Y los semielfos han hecho casa en Zanethar y en los Bosques Nebulosos de Valandor, cansados de no ser de nadie.

En Dágata el desprecio no va por especie sino por ducado: extranjero es el de otro reino, nunca el de otra raza, y lo feo y cotidiano es reírse del acento de Sálama.

Lo que no se sabe

De dónde vienen los humanos y los medianos. Nadie los hizo, y los dos pueblos lo saben y lo llevan de maneras opuestas: los humanos lo han convertido en libertad, los medianos en «de abajo, siempre de abajo». Ningún teólogo ha explicado cómo aparece un pueblo en un mundo donde todo lo demás lo hizo alguien.

Cuántos elfos hay. Los Altos Elfos lo saben al nombre y no lo dicen a extranjeros. De los silvanos y de los oscuros no hay ni estimación.

Y si hay un duodécimo. Las crónicas esfixies hablan de «razas menores» que ya estaban en Umbrosia antes que ellos, criaturas anfibias entre ellas, y de todas salió algo o no salió nada. Nadie en el oeste ha ido a mirar.

El Libro de Eleina 2026-09-25 Aviso legal El reglamento vive aparte, en Umbral
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