La Tabla de los Preceptos
Cada dios tiene seis o siete preceptos, y un precepto no es un consejo: es lo que el dios deja de consentir. Quien se ordena, debe; quien sólo cree, no. Un devoto que miente delante de Aedith ha hecho algo feo. Un ordenado de Aedith que miente se queda sin dios esa misma tarde, y pueden pasar meses sin que nadie lo note, él el último.
A un sacerdote lo juzga su dios dejando de contestarle Y eso no es una metáfora: en un mundo donde lo divino se comprueba delante de gente, un dios que calla se nota.Lo que ata un precepto
El precepto ata desde la ordenación. Antes de jurar, un novicio que coge un soborno comete una falta de disciplina y su superior lo castiga. Después de jurar, lo castiga su dios, que es peor y no se apela. Por eso un sacerdote no obedece a su superior, obedece a su precepto: un cabildo puede quitarle el templo, la renta y la ropa, pero no puede ordenarle nada que rompa un precepto, porque aunque quisiera no podría hacerlo con su dios detrás.
Romper un precepto no es irreversible. Se paga con una penitencia, que está escrita y dura semanas, y hasta que se cumple el dios da lo mínimo o nada. Las penitencias de los dioses malvados no son arrepentimiento sino pruebas de lealtad, y duelen igual: a Pernás no se le pide perdón, se le quema algo que importaba.
Los siete Mayores
| Dios | Preceptos | Penitencias |
|---|---|---|
| Murnos | No dañar a inocentes. Proteger siempre a los más débiles. No usar armas de fuego ni explosivos. No faltar a la palabra dada, sin excepción. No mentir salvo para salvar vidas. No aceptar sobornos ni regalos comprometedores. Defender la justicia y el honor. | Una semana de protección sin cobrar. Tres días sin recurrir a la fuerza física. Reconstruir tierra devastada. |
| Eminta | No faltar a la palabra dada en el mar ni en el camino. No alterar el curso natural de un río. No rechazar un viaje propuesto. No construir casa permanente. No permanecer más de un mes en el mismo lugar. No intervenir en política. No portar objetos de mala suerte. | Tres días en un cuerpo de agua. Una semana sin montura ni barco. Servicio en un desastre climático. |
| Aedith | No mentir ni engañar. No callar lo que se sabe cuando se pregunta. No abandonar a los desvalidos. No usar magia oscura. No aceptar sobornos. No rechazar una petición de ayuda justa. Actuar siempre con honor. | Mediar en un conflicto local. Una semana de buenas obras en secreto. Un mes sin mentir. |
| Zehena | Anteponer el bien de lo vivo que se tiene delante. No cazar por deporte. No destruir hábitats. No usar magia contra plantas o animales. No intervenir en el ciclo natural de vida y muerte. No domar bestias salvajes para provecho propio. Respetar el equilibrio. | Una semana sin herramienta manufacturada. Un mes protegiendo un paraje. Un ciclo lunar sin carne. |
| Pernás | No mostrar piedad. No evitar la destrucción cuando sea posible. No ayudar a mantener el orden. No permitir que prevalezca la justicia. No usar magia curativa. Sembrar siempre el caos. | Quemar algo que te importaba de verdad, y que se vea. Un mes sin dejar en pie nada que hayas empezado a derribar. Pasar tres días en el sitio que arruinaste. |
| Nucro | No mostrar piedad. No rechazar una ocasión de sembrar caos. No ayudar a inocentes sin ganancia. No destruir objetos de poder oscuro. No traicionar a otro seguidor de Nucro. No rehusar expandir la sombra. | Entregar a alguien que confiaba en ti. Una semana sin salir a la luz del día. Llevarle un cuerpo a una sima. |
| Arcazet | No destruir textos ni artefactos arcanos. No dejar que el conocimiento caiga en manos inadecuadas. No usar la magia para el mal. No rechazar a un estudiante sincero. No usar el saber para poder injusto. Buscar siempre la verdad. | Enseñar de balde a quien te lo pida, un mes. Devolver a su sitio un texto robado. Copiar entero un libro que se estaba perdiendo. |
Cuatro de los Mayores tienen un séptimo precepto que los otros tres no: el que ata la palabra. Murnos no consiente que se falte a la palabra dada, sin excepción; Eminta, en el mar y en el camino; Aedith obliga a no callar lo que se sabe cuando se pregunta; y Zehena manda anteponer lo vivo que se tiene delante. Son los cuatro preceptos que más pleitos han resuelto en Valdrinia, y los cuatro que más han costado.
Los catorce Hijos
| Dios | Preceptos | Penitencias |
|---|---|---|
| Kalindra | Nunca rechazar un desafío en combate. No desobedecer las leyes naturales. Ayudar siempre a los prisioneros de guerra. No matar animales sin necesidad. Respetar los pactos. No vestir armadura pesada. | Soltar a un prisionero que te convenía guardar. Una semana peleando sin escudo. Terminar tú un desafío que otro dejó a medias. |
| Tirian | No crear arte con materiales de origen maligno. Prestar siempre auxilio médico. No destruir obras de arte. No usar armas de filo. No rechazar compañía. No buscar reconocimiento personal. | Curar a un enemigo y dejarlo marchar. Levantar algo con las manos para gente que no vas a volver a ver. Un mes sin firmar nada de lo que hagas. |
| Vandar | No huir de una batalla. No empuñar arma que no sea de metal. No traicionar la confianza de un aliado. No dejar caer una fortaleza sin luchar. No usar magia destructiva. No abandonar una obra sin terminar. | Aguantar tú solo una puerta hasta que la crucen todos. Terminar la obra que alguien dejó sin acabar. Un mes sin desenvainar primero. |
| Zelthar | No quedarse más de una semana en el mismo sitio. No rechazar un desafío aventurero. No usar armas pesadas. No comprometer la libertad ajena. No levantar fortificaciones permanentes. No negar ayuda a un viajero. | Llevar a un desconocido a donde iba, cueste lo que cueste. Derribar algo que levantaste. Una semana sin dormir dos noches en el mismo techo. |
| Therad | No destruir libros ni pergaminos. No rechazar a un estudiante. No usar el saber para el mal. No mentir sobre hechos. No ocultar verdades importantes. Buscar siempre la verdad. | Decir en voz alta la verdad que te hunde. Enseñarle a quien no querías enseñar. Rehacer un texto que se perdió por tu culpa. |
| Quarion | No permitir que la injusticia prevalezca. No mentir ni engañar. No rechazar una súplica de ayuda. No usar armas envenenadas. No actuar por venganza. Defender siempre a los inocentes. | Defender a quien te da asco y hacerlo bien. Renunciar a un desquite que tenías ganado. Juzgar en público un asunto tuyo. |
| Sylvara | No causar daño intencionadamente. No negar curación a quien la busca. No usar la sanación para provecho propio. No permitir destrucción innecesaria de la naturaleza. No intervenir en una muerte natural. Actuar con compasión. | Curar a quien te hizo daño. Una estación sin levantar la mano contra nadie. Acompañar hasta el final a alguien que se muere. |
| Vormoth | No rechazar una idea sin probarla. No destruir el trabajo creativo ajeno. No adherirse ciegamente a la tradición. No evitar el riesgo en la busca del saber. No dejar que el miedo al cambio frene el progreso. Buscar siempre mejora. | Probar la idea que te parecía una estupidez, y hasta el final. Pasar una estación en un sitio haciendo lo mismo cada día. Abandonar una costumbre tuya delante de quien te la enseñó. |
| Orphos | No mostrar lealtad verdadera a nadie. No revelar un secreto sin obtener algo. No actuar directamente si cabe manipular. No dejar que una mentira importante se descubra. No rechazar una ocasión de corromper. No ayudar a inocentes sin ganancia. | Vender a un aliado útil sin que se sepa. Dejar caer a alguien que te debía la vida. Pasar un mes con un nombre que no es el tuyo. |
| Zarthax | No impedir una muerte que corresponde. No profanar un cuerpo ni levantar a un muerto sin su consentimiento en vida. No mentir sobre el destino de un difunto. No cobrar por enterrar a un pobre. No dejar cadáver sin rito. No permitir que una amenaza al orden permanezca. | Enterrar con rito entero a un enemigo. Dejar morir a quien podías salvar, porque tocaba. Un mes cuidando un cementerio ajeno. |
| Cynara | No revelar un secreto sin obtener otro. No dejar que el saber arcano caiga en manos inadecuadas. No usar la magia con fines altruistas sin beneficio. No destruir textos ni artefactos arcanos. No ayudar a inocentes sin ganancia. Buscar el poder a través del conocimiento. | Darle un secreto tuyo y no pedir nada. Quemar delante de ella algo que querías saber. Pasar un mes callando lo que te moría por contar. |
| Fyrar | No rechazar un cambio significativo. No sostener el statu quo sin buena razón. No evitar el conflicto que hace crecer. No destruir sin visión de renacimiento. No dejar que la tradición frene. Transformar siempre. | Deshacer con tus manos algo tuyo que funcionaba. Quedarte a reconstruir lo que ayudaste a tirar. Un mes sin volver a un sitio donde te querían. |
| Lodrah | No usar ilusiones para dañar sin necesidad. No ignorar un sueño profético. No alterar el flujo del tiempo sin causa justa. No usar el saber del tiempo para provecho. No revelar secretos de los sueños sin consentimiento. Buscar el equilibrio entre realidad e ilusión. | Contarle a alguien el sueño suyo que le ocultaste. Pasar tres noches sin dormir, velando. Dejar que ocurra lo que viste venir. |
| Brumath | No iniciar conflictos sin razón. No permitir que la injusticia rompa el equilibrio. No usar la fuerza salvo para mantener la paz. No rechazar a quien busca paz interior. No actuar por ira. Buscar la armonía. | Sentarte a oír entera a la persona que menos soportas. Una estación sin dar el primer golpe, pase lo que pase. Devolver algo que ganaste peleando. |
Cómo se leen en la calle
Los preceptos son lo que la gente ve de una religión, y por eso se usan para reconocer a alguien antes de que diga a quién sirve. El que no lleva armadura pesada y va armado es de Kalindra. El que cura con un palo y no con un cuchillo es de Tirian. El que se niega a quedarse una segunda semana es de Zelthar, y el que se niega a golpear primero, de Brumath. Y el que no contesta a una pregunta es casi seguro que no es de Aedith, porque uno de Aedith no puede callar.
Algunos preceptos chocan entre sí y se nota en las mesas. Un devoto de Murnos y uno de Pernás no pueden trabajar en la misma fragua sin que alguno rompa algo, y por eso en Dágata a Pernás no se le reza: se le paga, con la primera colada del año en la hornacina, y el devoto de Murnos mira hacia otro lado. Un ordenado de Quarion y uno de Orphos en la misma causa es una causa perdida para uno de los dos.
Lo que no se sabe
Si los preceptos cambian. En nueve mil seiscientos años ningún dios ha añadido ni quitado uno, o eso dicen los cabildos, que son los que los copian. El séptimo de los cuatro Mayores buenos aparece en unos libros y falta en otros, y nadie ha querido averiguar cuál de las dos copias es la vieja.
Qué pasa con un sacerdote que rompe un precepto sin saberlo. Los de Aedith dicen que el dios calla igual; los de Brumath, que su dios pesa la intención y no el acto. Las dos cosas no pueden ser ciertas a la vez para todos los dioses, y no hay caso que lo resuelva.
Y si Cynara sigue aceptando penitencias desde la urna. Sus sacerdotes las cumplen. Si no sirven de nada, lo sabrían, y siguen cumpliéndolas.