Qué es un Dragón Dios
Un Dragón Dios no es un dios con forma de dragón. Es la forma que tomó un ente sin forma para poder estar en el mundo, y esa forma tiene cuerpo, casa y cansancio. Son veintiuno: siete Mayores y catorce Hijos, repartidos en siete estirpes de color.
7 Mayores · 14 Hijos · 7 estirpes · 8 continentes Cada Mayor tiene dos Hijos, y cada estirpe es dueña de un continente. Sobra uno, Elvandor, que guarda el lecho de Arcazet y no es de ninguna; y la cuenta sale porque Valdrinia entera es de Zehena.La diferencia que lo ordena todo
Seis de los siete Mayores duermen y los catorce Hijos están despiertos. De esa asimetría sale casi todo lo que hay que saber del culto en Eleina: a los Mayores se les honra y a los Hijos se les reza, porque sólo de un Hijo se espera respuesta. Un Mayor dormido no contesta a un campesino; se le invoca en un rito largo, con un templo entero delante, y lo que trae no se discute. Un Hijo contesta a quien le reza, ahora, y se cobra.
El único Mayor despierto es Nucro, y eso lo hace el más obediente de servir y el más peligroso. En Umbrosia contesta como un Hijo. Fuera de ella, atado por el Acuerdo Doloroso, contesta como un dios dormido.
Las siete estirpes
| Estirpe | Mayor | Hijos | Su continente | Dónde duerme el Mayor |
|---|---|---|---|---|
| Plateada | Murnos | Kalindra, Tirian | Khazadorn | el Yunque Plateado, en Khazadorn |
| Azul | Eminta | Vandar, Zelthar | Zephyria | el Abismo Azul, junto a Zephyria |
| Dorada | Aedith | Therad, Quarion | Aventhara | las Cumbres del Sol Tendido, en Valdrinia |
| Verde | Zehena | Sylvara, Vormoth | Valdrinia | el árbol madre de Eldoria, en Valdrinia |
| Roja | Pernás | Cynara, Fyrar | Ignarok | el Volcán Caído, en Umbrosia |
| Negra | Nucro | Orphos, Zarthax | Umbrosia | la Cueva del Velo Quieto, en Umbrosia. Despierto |
| Blanca | Arcazet | Lodrah, Brumath | Erisia | la Sima Blanca, en Elvandor |







La columna que hay que mirar es la última. En tres de las siete estirpes el lecho y el continente no coinciden: Aedith duerme en Valdrinia y sus dorados viven en Aventhara, Arcazet duerme en Elvandor y sus blancos en el hielo de Erisia, y Pernás duerme en la tierra de quienes lo hicieron traidor, lejos de Ignarok. En las otras cuatro coinciden, y de esas cuatro Zehena es la única cuyo continente es de todos. Por eso Valdrinia es verde, templada y está llena de todo el mundo, y por eso es también el continente sin dioses: cinco de los siete duermen fuera, y de las dos que duermen dentro una no recibe a nadie y la otra está en la punta más lejana.
Los que no son dioses
Los Hijos, a su vez, insuflaron aliento a formas que ya vivían, y de ahí salen los dragones de estirpe: inmortales en el sentido estrecho —no mueren de viejos, pero sí si los matan— y que no son dioses ni hablan por ninguno. Hay de los siete colores. Los dorados no pueden mentir, y en SEL 400 eso bastó para que un rojo se marchara de Valdrinia sin pelear. Los blancos son los más escasos y los únicos con un vínculo directo con el Torrente. Los negros son una amenaza que crece en Umbrosia, y los rojos están partidos entre los que siguieron a Cynara y los que siguen a Fyrar. Quedan tres dorados conocidos en todo el mundo, y uno guarda el templo de Aedith.
Además hay cuatro Dragones Bestia, que son animales enormes con muy mala idea y ni siquiera eso. Unos y otros están en Lo que habita.
Cómo se elige dios
No se elige por gusto. Un devoto acepta un contrato, y el contrato se ve en la calle. Un fiel de Aedith no miente nunca, y eso lo hace insoportable en una negociación. Un devoto de Eminta no construye casa permanente, así que no puede heredar tierra. Un devoto de Murnos no toca la pólvora, y conviene pensarlo antes de meterlo en la misma escena que un artillero auraní.
Y un dios no acepta a cualquiera. Nadie sirve a un dios que se le parece poco: el que es cruel no le reza a Sylvara con provecho, y el que no soporta una regla no aguanta un año con Aedith. No es que el templo lo eche, es que el dios no contesta.
Los preceptos de los veintiuno están en la Tabla de los Preceptos, y lo que atan y a quién, en la clerecía.
Los que no tienen dios
Humanos y medianos no los hizo ningún Dragón, y es lo más humano y lo más mediano que tienen. Los humanos eligen, mezclan y sincretizan, y a eso lo llaman el Pacto del Hombre Suelto. Los medianos no rezan a ninguno de los veintiuno: rezan a la chimenea.
Cuando los Dragones se repartieron las razas, una quedó sin reparto. La raza sin pacto se quedó sola en el centro del continente, sin instrucciones. Y como nadie le había dicho qué hacer, lo hizo todo.
Dominios que se pisan
Nueve dominios los comparten dioses que no son parientes: Fuerza y Protección (Murnos y Vandar), Conocimiento (Therad y Cynara), Libertad (Eminta y Kalindra), Aire (Kalindra y Zelthar), Curación (Tirian y Sylvara), Transformación (Vormoth y Fyrar), Sabiduría (Therad y Sylvara) y Magia, que es de tres: Therad, Cynara y Arcazet.
No es un error. Un dominio compartido es un pleito de competencias entre clerecías, y el de Magia es el más serio: en Qindara, donde el culto de Estado es de Therad, hay quien no tiene del todo claro a cuál de los dos que dan magia le está rezando, y la otra es Cynara.
Lo que no se sabe
Si los Hijos pueden dormirse. Ninguno lo ha hecho en nueve mil seiscientos años, y si una representación se gasta, las suyas también. Nadie sabe qué pasaría con el culto de un Hijo dormido, porque nadie ha tenido que rezarle a uno.
Por qué ocho continentes para siete estirpes. Que Valdrinia sea de Zehena resuelve la cuenta, pero no explica si fue así desde la Forja o si Valdrinia era de alguien más y dejó de serlo.
Y si el Aliento puede hacer un vigésimo segundo. Nadie lo ha visto ocurrir, y nadie ha escrito por qué no podría.