IV · El Torrente

Las cuarenta y nueve runas Skarn

Una runa no se lanza y no se improvisa: se escribe. Y no se escribe un efecto, se escribe una frase, con un alfabeto cerrado de cuarenta y nueve signos del que no sobra ninguno. Un hechicero tiene todos los hechizos posibles; un enano tiene cuarenta y nueve runas, y lo que hace es combinarlas. Eso no es una limitación: es lo que convierte la runa en gramática en vez de en fuerza.

7 familias · 7 funciones · 9 que no talla nadie Cuarenta y nueve en total. Un enano puede llegar a saber cuarenta, y ninguno las sabe todas: el mejor tallador del mundo domina cuatro familias.

Por qué un pueblo sordo hace magia

El enano no toca el Torrente. Toca el poso: lo que quedó de los siete alientos de la Forja cuando se enfriaron dentro de la materia. Por eso una runa en papel no es una runa, es un dibujo: en el papel no hay poso que la sostenga. Por eso se talla en piedra, en metal o en hueso. Y por eso se dice que de la Veta de Murnos sale la runa, porque el poso más espeso está donde duerme el dios del peso.

Uno de cada mil enanos nace con oído de veta, que es lo que hace falta. Con esa cuenta hay unos pocos cientos de talladores vivos en todo Khazadorn y una docena escasa de los que llaman Yunque Mayor. Por eso un objeto rúnico es una pista y no un botín: se lee el trazo y se sabe de qué yunque salió.

Las siete funciones

Las familias son los siete alientos, los mismos que en el Torrente se llaman hilos. Las funciones son siete y son las mismas en todas las familias.

RunaQué hace
1Kenn, la que nombraAbre la frase y dice de qué aliento va. Sola no hace nada
2Sarr, la que guardaProtege, resiste, aguanta
3Drakh, la que muerdeDaña, corta, quema, pesa. No hace más daño: cambia de qué es el daño, y la armadura no lo para
4Vohr, la que mueveEmpuja, aligera, acelera
5Lith, la que vePercibe, avisa, delata
6Nokh, la que niegaAnula, apaga, cierra, detiene
7Thaum, la que llamaNo hace nada sola: pone la condición

Se nombran función y familia, y en Khazadorn se dicen fundidas, como van talladas: sarrkhorn, la que no deja que algo se rompa.

La frase

Lo que lleva un objeto no son «tres runas»: es una frase de hasta tres posiciones.

Una runa
La palabra suelta. Funciona siempre y hace poco. Es lo que se compra en un mercado enano por unas monedas de plata y lo que casi todo el mundo llama, exagerando, objeto mágico.
Dos runas
La frase. La raíz de una familia y una función. Ahí está el objeto mágico de verdad: el hacha que muerde con frío, la cota por la que no pasa la fiebre.
Tres runas
La frase con puerta. La tercera es una Thaum, y no añade poder: añade condición. Y la condición es lo que permite lo que sin ella no se podría, pero sólo mientras la puerta esté abierta.

Kenn-Khorn · Drakh-Brenn · Thaum-Groth.

Martillo de piedra que muerde con fuego cuando prueba sangre · tres días de trabajo

Un objeto admite tantas runas como su calidad: una si es de material corriente, dos si es de buena forja, tres si es obra maestra.

El material

La runa no se lanza: se talla, y lo que arde en el surco es el poso de la Forja.
La runa no se lanza: se talla, y lo que arde en el surco es el poso de la Forja.

Hay materiales que quieren guardar una runa y materiales que no la sostienen.

MaterialCómo la lleva
Amatista, obsidiana, oroMejor que nada. Quieren guardarla. Por algo las runas que sellaron la caverna de los esfixies eran de amatista
Piedra viva, hierro de montañaLo que un enano trabaja por costumbre
Acero de forja, plata, bronce de campanaBien, con más trabajo
Hueso, asta, marfilCuesta
Madera, cueroUna sola runa, y a duras penas: no hay poso para sostener una frase
Papel, tela, piel vivaNo se puede. No es una runa, es un dibujo

En Valdrinia no hay vena de amatista conocida, y la runaria de Méleni paga lo que le pidan por la que llega.

Las cuarenta y nueve

Khorn · el Sólido

Piedra, metal, peso, estructura.

RunaQué escribe
Kenn-KhornLa raíz. Abre la frase
Sarr-KhornNo se rompe, no se abolla, no cede
Drakh-KhornCae como si pesara el triple: abolla, aplasta, rompe el hueso debajo del acero
Vohr-KhornPesa lo que tú quieras que pese, hasta nada. La runa de las armaduras enanas buenas
Lith-KhornEncuentra el hueco: la grieta, la veta falsa, el suelo que no está
Nokh-KhornNo se mueve. La puerta no se abre, el clavo no sale, la piedra no cae
Thaum-KhornCuando toque piedra o metal

Vael · el Fluido

Agua, aire, corriente.

RunaQué escribe
Kenn-VaelLa raíz. Abre la frase
Sarr-VaelNo se moja, no se hunde, no se hiela. Cascos y botas
Drakh-VaelCorta como el agua a presión. Bajo el agua, ahoga
Vohr-VaelEl que la lleva se mueve como si el aire lo empujara
Lith-VaelHuele el agua y el aire: dónde hay pozo, por dónde entra la corriente, si está viciado. La runa de los mineros
Nokh-VaelEl agua no pasa, el humo no entra, el aire no se mueve
Thaum-VaelCuando esté mojado, o cuando sople

Sunn · el Cálido

Luz, calor, lo que se ve.

RunaQué escribe
Kenn-SunnLa raíz. Abre la frase
Sarr-SunnNo se enfría. Las lámparas de mina y las fraguas que no se apagan
Drakh-SunnQuema al tocar, y ciega al que mira
Vohr-SunnDa luz, y la luz va donde apuntas
Lith-SunnEnseña lo escondido: la puerta falsa, la costura, el que está agachado
Nokh-SunnNi luz ni calor. Se pone en la puerta de una cámara para que dentro no se pueda encender nada
Thaum-SunnCuando le dé la luz

Groth · el Vivo

Carne, savia, salud, podredumbre.

RunaQué escribe
Kenn-GrothLa raíz. Abre la frase
Sarr-GrothNo se pudre, no cría moho, no se agusana. Graneros y cantimploras
Drakh-GrothEnvenena la herida. No hace más daño: la deja abierta
Vohr-GrothCrece. La semilla brota, la madera se dobla sin partirse, el hueso suelda
Lith-GrothDice si hay algo vivo cerca y de qué tamaño. La runa de los centinelas
Nokh-GrothPara lo vivo: la hemorragia, la infección, el veneno, la podredumbre. Camillas y mesas de operar
Thaum-GrothCuando pruebe sangre

Brenn · el Ardiente

Fuego, furia, ruina · familia coja.

RunaQué escribe
Kenn-BrennNo la talla ningún mortal. Una de las nueve
Sarr-BrennNo arde. Aguanta el fuego, la fragua, la lava
Drakh-BrennMuerde con fuego. La runa de las armas, y la que más se firma
Vohr-BrennAtiza: un fuego que ya existe crece y va donde le mandas
Lith-BrennHuele el fuego antes de que empiece: el grisú, la mecha, la brasa bajo la ceniza. Runa de mina
Nokh-BrennApaga el fuego, y apaga la furia: quien la lleve encima no puede caer en Furia
Thaum-BrennCuando haya llama cerca

Dhurn · el Quieto

Sombra, silencio, frío, ausencia · familia coja.

RunaQué escribe
Kenn-DhurnNo la talla ningún mortal. Una de las nueve
Sarr-DhurnNo se oye. Lo que la lleva no hace ruido
Drakh-DhurnMuerde con frío, y lo que muerde se queda quieto un momento
Vohr-DhurnSe anda sin sombra y sin ruido. Las botas de los que entran donde no deben
Lith-DhurnAvisa de lo que se acerca callando. Runa de puerta
Nokh-DhurnNi sombra, ni frío, ni muerto pasa de aquí. Runa de tumba: la que más se encuentra en Khazadorn
Thaum-DhurnCuando esté a oscuras

Zaeth · el Tejedor

Las siete que no son de nadie. Kenn-Zaeth, Sarr-Zaeth, Drakh-Zaeth, Vohr-Zaeth, Lith-Zaeth, Nokh-Zaeth y Thaum-Zaeth actúan sobre la magia misma, y son siete de las nueve runas vivas que sellan la Sima Blanca. Ningún mortal las talla. Un enano con oído de veta puede leerlas si las tiene delante —es lo único que se le concede— y sabe lo que dicen, y no sabe escribirlas.

De ahí una cosa que conviene decir en voz alta: la Veta no protege de la magia. No hay runa enana contra un hechizo. Lo que aguanta al Torrente es el cuerpo del enano, no su trabajo.

Las nueve

Nueve runas que no talla nadie, y nueve asientos en el Consejo de los Nueve de Elvandor, y nadie cree que sea casualidad. Son las siete del Tejedor más Kenn-Brenn y Kenn-Dhurn, las raíces de los dos alientos caídos: nombrar un aliento caído es despertarlo, y eso no se le concede a nadie que se pueda morir.

Por eso el Ardiente y el Quieto son familias cojas. Se aprenden enteras menos la raíz, y como sin raíz no se abre una frase, sus runas sólo van en segunda o tercera posición: no hay ni una inscripción enana cuyo tema sea el fuego o la sombra. Un martillo que muerde con fuego es, escrito, un martillo de piedra que además quema. El fuego va prestado.

Lo que sale mal

El fallo del hechicero se le queda dentro. El del enano se queda en el mundo, y sigue ahí cuando él se ha muerto.

Una talla puede salir y cantar, y el objeto sale mejor de lo que era. Puede salir y ya. Puede rajarse el material, y entonces el objeto queda muerto y no admite otra runa nunca. Puede salir y mentir: funciona, pero no es lo que pone, y el tallador lo lee y sabe que está mal, y deshacerla destruye el objeto. Y muy de tarde en tarde sale hambrienta: hace lo que pone y cobra por cada uso, como cobra una reliquia maldita.

Ésa es la razón de que los enanos no hagan armas malditas queriendo. Cuando les sale una es porque la runa mintió, no porque la escribieran así.

Lo que no se sabe

Por qué los esfixies escriben con cuarenta y nueve. Las runas Sornu-Skarn tienen la misma forma que éstas, siete familias de siete, y los esfixies no tallan la Veta ni tienen oído de veta. O escriben su lengua con la plantilla del mundo, o alguien se la enseñó. Y las runas que sellaron su caverna eran de amatista, que es el mejor material para tallar.

Quién talló las nueve de la Sima Blanca. Ningún mortal las talla, así que las talló un dios o lo hizo alguno de los suyos, y entonces el sello de Arcazet es una Obra.

Y qué pasaría si alguien tallara Kenn-Brenn. Nombrar el aliento de Pernás es despertarlo. Pernás duerme mal, y su volcán tiembla fuera de temporada de vez en cuando. En Khazadorn no se hace esa pregunta en voz alta.

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